La 12.ª Semana de Cine Portugués en la Ciudad de Buenos Aires se realizó del 1 al 4 de mayo de 2025, en el MALBA, producida y programada por VAIVEM, con el apoyo del Camões IP, la Embajada de Portugal en Buenos Aires y el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA).
El cine portugués ha conquistado un lugar destacado en el circuito de festivales internacionales, y muchos de sus autores son reconocidos tanto por la crítica como por el público, que sigue su obra con expectativa ante cada nuevo estreno. Sin embargo, dar cuenta de la diversidad y amplitud de esta cinematografía es una tarea compleja. La Semana de Cine Portugués se propone como un espacio de reencuentro con directores consagrados, cuyas filmografías han formado parte de ediciones anteriores, pero también como una invitación al descubrimiento. En ella conviven las propuestas de realizadores jóvenes, emergentes o con poca visibilidad, quienes completan el mapa de un cine en expansión, multifacético y de una vitalidad notable.
La sección Panorama dio cuenta de esta búsqueda con películas como el díptico de João Canijo, compuesto por Mal Viver y Viver Mal, que fue parte del Festival de Cine de Berlín, donde se llevó el premio a mejor película en la competencia internacional. Una experiencia de simetría impregnada de humanidad: «Todo tiene que ver con Strindberg (…) la ansiedad implica tener miedo de la vida, lo que es terrible», reflexiona Canijo. Dos óperas primas, Estamos no Ar, de Diogo Costa Amarante, una comedia peculiar y disruptiva de voces que callan, y Fogo do Vento, de Marta Mateus, películas que significan el salto al largometraje de dos realizadores muy diferentes pero que ya en sus cortometrajes habían demostrado ser voces singulares cuyos caminos valdrían la pena seguir de cerca. Mateus estuvo presente en la apertura, donde contó sobre el Alentejo que filma, el de los olvidos, del tiempo entrenzado, la lucha de clases y una mujer que lleva adentro la historia de todos. Primero con Farpões Baldios, su corto inicial, luego con Fogo do Vento. Además, dio un seminario para alumnos del Programa de Cine de la Universidad Torcuato di Tella. La sección se completó con O Palácio de Cidadãos, de Rui Pires, un documental observacional tan afilado como urgente que registra la actividad dentro del Poder Legislativo portugués. Como cierre de esta edición, tuvimos también como invitado a Paulo Carneiro, presentando su última película, A Savana e a Montanha, un cruce entre western e historia de resistencia del pueblo de Covas do Barroso contra el proyecto de una mina de litio, la mayor a cielo abierto en Europa, llevado a cabo por un gigante multinacional. Carneiro también participó de un encuentro con alumnos en la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC).
Priorizando un cine hecho por autores y autoras, la conciencia política, la búsqueda personal y —sobre todo— una premura en contar historias, en seguir a personajes fuertes, en embarcarse en las convenciones propuestas por el mejor del cine contemporáneo portugués, dando espacio a todos los formatos de narración, incorporamos la sesión Cortometrajes. Un programa compuesto por cuatro películas que tienen en común personajes femeninos, o la misma idea de lo femenino, como elemento medular.
Kora, de Cláudia Varejão, remite a una historia de la mitología griega sobre una mujer que dibuja en la pared el perfil de la sombra del hombre que ama, en vísperas de su partida para la guerra. «Se dice que es a partir de este mito que nace el inicio de la pintura, de la fotografía y del cine», cuenta Varejão. La directora reúne testimonios de refugiados que relatan sus historias a través de retratos, lejos de su tierra. Catarina Vasconcelos, en Nocturno para uma Floresta, rescata en este bello ensayo visual la historia de un grupo de monjes del siglo XV que construyó un muro alrededor de un bosque para impedir la entrada de mujeres. Rita M. Pestana, reconocida por su trabajo como montajista, debuta como directora con Rinha, un cortometraje sobre decisiones que cambian nuestra vida para siempre. Por último, As Filhas do Fogo, de Pedro Costa, con su pantalla dividida en tres, parece insinuar nuevos caminos en la filmografía de este autor. Tres mujeres entonan la misma canción, sobre nosotros y nosotras, un lamento sobre la crueldad del capitalismo.
El foco Poscolonialismo presentó un trío de obras que indagan las secuelas del período colonial portugués en el presente. Sempre, un documental realizado con la mirada aguda de Luciana Fina a partir del acervo de la Cinemateca Portuguesa repasa la Revolución de los Claveles, sus implicancias inmediatas y sus bemoles. En Banzo, Margarida Cardoso vuelve a centrar su trabajo en tratar de comprender el pasado colonial portugués: a través de los ojos de un médico, conocemos el extraño mal que afecta a los trabajadores esclavizados en una isla africana a principios del siglo XX. Finalmente, O Ouro e o Mundo, de Ico Costa, con su mirada punzante, aborda la precarización laboral en África, pero explora sus manifestaciones contemporáneas desde la mirada de una joven pareja en una pequeña ciudad de Mozambique.
Este año, la programación sumó un foco que nace del compromiso por expandir siempre el universo de historias narradas y el público que pueda descubrirlas. Filminhos: cine para toda la familia fue un programa de cinco cortometrajes de animación pensados para ser disfrutados por todas las edades, que refleja el momento de explosión creativa que atraviesa este campo. O Homem das Pernas Altas, de Vitor Hugo Rocha, narra la historia alucinada de un músico callejero que recorre una ciudad extraña. Nominada al Óscar, Ice Merchants, de João Gonzalez, es la conmovedora historia de un padre y su hijo que viven en la ladera de una escarpada montaña. Percebes, de Alexandra Ramires y Laura Gonçalves, explora el mundo que se abre a partir de un singular molusco que se pesca en la costa portuguesa. T-Zero, de Vicente Nirō, se inspira en la crisis habitacional de tantas ciudades para contar la historia de una agente inmobiliaria obligada a ofrecer departamentos cada vez más ridículos. Y A Menina com os Olhos Ocupados, de André Carrilho, es la adaptación cinematográfica de su propio libro infantil sobre una niña incapaz de despegarse de la pantalla del teléfono.
Del 1 al 4 de mayo, en el MALBA, la Semana de Cine Portugués reafirmó su misión de exhibir en la Ciudad de Buenos Aires una muestra del mejor cine portugués contemporáneo. Una programación que invitó a reflexionar sobre el mundo a través de la riqueza expresiva y la vitalidad de estos cineastas.
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Fotos: Noli Martos, Marcia Rivas, Universidad Torcuato di Tella
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